L a G r a n E n c
i c l o p e d i a
I l u s t r a d a d
e l P r o y e c t
o S a l ó n H o g
a r
La
Historia y la Geografía
La Historia
Para
contestar esta interrogante de
¿por qué estudiamos Historia?
en forma clara y completa, es
necesario preguntarnos antes ¿qué
es la Historia?
La palabra
Historia deriva del vocablo
griego historía,
que significaba "conocimiento
a través de la indagación".
Además,
histor
quiere decir "sabio o
conocedor".
De ahí lo tomó el latín, desde
donde fue adaptado en casi todos
los idiomas occidentales.
Verdadero significado
Podemos
definir la Historia
como una ciencia social, que nos
permite conocer la evolución de
los procesos humanos, desde los
orígenes de las primeras
comunidades hasta la actualidad.
Es decir, ella se ocupa del
estudio de los acontecimientos
relativos al hombre a lo largo
del tiempo, tomando como base el
análisis crítico de testimonios
concretos y verídicos.
Cuando leemos o estudiamos
cualquier tema relativo a la
Historia, nos parece que estamos
frente a un mundo extraño o
desconocido que cuesta entender,
donde existen tantos datos,
fechas, nombres, batallas,
etcétera, que no somos capaces
de retener.
Sin embargo, estudiar Historia
no es memorizar, no es empeñarse
en recordar una serie de nombres
y fechas; eso lo podemos
encontrar en cualquier texto. La
Historia es un recuento de lo
que seres iguales a nosotros
hicieron en su época. Lo
importante dentro de esta gran
base de datos son los procesos,
aquel camino por donde ha
transitado el hombre y del cual
se derivan nuestros senderos.
Datos y procesos
Tratemos
de comprender lo anterior
mediante un eamos un ejemplo.
Cuando estudias a Pedro de
Valdivia y su participación en
el Descubrimiento y Conquista de
Chile, hay muchos
datos
que anotar. Entre ellos:
Cuando
y donde nació.
Cuando
llegó a América.
En qué
batallas participó.
Qué
cargos ocupó.
Donde
falleció.
Sin
embargo, ninguno de estos datos
es relevante por sí mismo, sino
que tienen importancia en cuanto
forman parte de un
proceso:
Las noticias que llegaban de
América, las posibilidades de
encontrar nuevas tierras y
riquezas, hicieron que Valdivia
buscara un mejor destino. En el
Perú, que ya había sido
conquistado, gozaba de riqueza y
tranquilidad, pero él quería
conquistar un territorio propio,
buscaba la fama y el honor.
En fin, para comprender las
motivaciones del personajes,
debemos adentrarnos en la
mentalidad de la época en que él
vivió.
Solo así puede explicarse la
empresa de Conquista de un
territorio que había sido
desprestigiado.
La
Historia no es una sucesión
de hechos aislados, aprender
datos sueltos no tiene
sentido. Hay que
comprender cómo y por qué se
han desarrollado los
acontecimientos, para
conocer mejor y comprender
la Historia.
El trabajo del historiador
El trabajo
de historiador
comienza buscando y reuniendo
material necesario que le
permita conocer y reconstruir el
pasado. Para lograrlo, recurre a
diversos tipos de
fuentes, tales como:
Tradición oral:
leyendas, canciones o
cuentos transmitidos
oralmente en el tiempo.
Fuentes escritas:
relatos, documentos escritos
y estudios que han
permanecido a través del
tiempo. Estas fuentes son
las más utilizadas. Los
documentos más antiguos
datan de las primeras
civilizaciones en el Cercano
Oriente.
Fuentes artísticas:
edificios, obras
escultóricas y creaciones
culturales.
El
historiador
también tiene que verificar la
autenticidad de las fuentes, y
además necesita la ayuda de
otras Ciencias. Las principales
Ciencias auxiliares de la
Historia son: la Arqueología, la
Antropología, la Economía, la
Geografía, la Numismática, la
Heráldica, etcétera.
El tiempo histórico
Los
acontecimientos humanos
transcurren a través del tiempo;
para su mejor comprensión se han
ordenado cronológicamente,
considerando diversos criterios.
La división más general de la
Historia es la separación entre
Prehistoria
e Historia;
la primera sirve para
distinguir el período anterior a
la invención de la escritura.
En el caso de América, la
Prehistoria, nos indica el
período anterior a la Conquista
hispana, y suele dividirse en
períodos como Paleoindio,
Arcaico, Formativo, Clásico y
Postclásico.
Considerando los procesos
históricos ocurridos en Europa,
la Historia se ha dividido en
edades de desigual duración como:
Edad
Antigua, que abarca desde el
fin de la Prehistoria hasta
la caída del Imperio Romano
de occidente, en el 476 d.
de C
Edad
Media, desde la fecha antes
citada hasta la toma de
Constantinopla por los
turcos, en el 1453.
Edad
Moderna, desde el hecho
recién mencionado hasta la
Revolución Francesa, en
1789.
Edad
Contemporánea, desde tal año
hasta nuestros días.
Respondamos nuestra pregunta
Para
responder a nuestra pregunta
inicial: ¿Por qué estudiamos
historia?, podemos finalmente
contestar que gracias
a la Historia el hombre descubre
los lazos que lo unen al pasado
y amplía su conocimiento de las
perspectivas humanas.
También, esta Ciencia nos sirve
para aprender de los errores y
preservar las virtudes. Los
acontecimientos del pasado nos
van guiando en la tarea de
construir un mundo mejor.
La
Geografía
Al igual
que con la Historia, antes de
contestar la pregunta de ¿por
qué estudiamos Geografía?,
trataremos de definir la
Geografía, comprender su
significado para luego poder
formular una respuesta completa.
El término
Geografía deriva del griego
geo,
que quiere decir tierra
y de grafía,
que quiere decir estudio.
Por lo tanto, geografía
significaba descripción de la
Tierra.
Actualmente la Geografía moderna
va más allá de una simple
descripción y podemos afirmar
que su principal objetivo
es localizar, describir,
explicar y comparar los
distintos paisajes que se
observan en la superficie de la
Tierra y las actividades de los
hombres integrando ese paisaje.
La Geografía tiene como
objeto el estudio de la relación
del hombre con el medio. Para
ello se divide en varias ramas:
Geografía Física, Geografía
Humana, Geografía Social
(geografía Urbana, geografía
Rural), Geografía Política,
Geografía Económica , Geografía
Cultural y Geografía Regional.
La Geografía para el mejor
estudio apela al auxilio de
varias Ciencias Auxiliares entre
las que destacan las Ciencias
Sociales, Ciencias Biológicas,
la Física, la Matemática, y
diferentes sub-ramas de estas
ciencias auxiliares.
La Geografía emplea en su
estudio una serie de técnicas y
procedimientos que integran el
Método Geográfico, cuyos pasos
son: Observación, Localización,
Distribución y Análisis
Regional.
Hablar de la evolución
histórica de la Geografía
implica remontarse a tiempos
anteriores y analizar
situaciones ocurridas que tengan
que ver con esta ciencia. Para
ello se puede visualizar lo
acontecido en las diferentes
edades en que se divide la
Historia.
Sistemas,
sedes y funciones La
diferenciación espacial El
tiempo
La geografía es la ciencia
que estudia la descripción de la Tierra en
general; social (sociedad y medios que habitan),
espacial (localización y distribución de
fenómenos naturales y culturales), corológica
(sistemas naturales y regiones humanas),
paisajística (paisajes naturales y culturales),
física (relieve, clima, vegetación, etc...), y
ecológica (interacciones del los humanos y el
medio físico).
Desde siempre, la geografía
ha ocupado un espacio en los estudios del
hombre. Los griegos fueron los que le dieron el
nombre a esta disciplina; romanos y medievales
perfeccionaron aún más lo logrado por la Antigua
Grecia. Pero fue en la Modernidad, cuando la
geografía dio un gran paso; el descubrimiento de
un Nuevo Mundo que motivo a cientos de hombres
ha acercarse aun más a esta ciencia, de aquí se
entiende la inserción de la geografía en la
educación y el surgimiento de profesionales
dedicados a este estudio.
La geografía es posible
dividirla en dos grandes ramas; general y
regional. En primer lugar, la geografía general
que se subdivide en:
a) Geografía física: ciencia
de la tierra que estudia el medio físico
(relieve, clima, vegetación, fauna, etc.)
Climatología: estudio del
clima y el tiempo
Geomorfología:
descripción y explicación del relieve de la
Tierra.
Hidrología: estudio de
las aguas continentales.
Glaciología: estudio de
los cuerpos del agua en estado sólido
Biogeografía: estudio de
la distribución de los seres vivos en la
Tierra
Pedología: estudio
general del suelo.
Riesgos naturales:
estudio de los desastres naturales.
Ecología del paisaje:
estudio de los paisajes naturales y de los
grupos humanos, éstos últimos como
modeladores de lo primero.
Paleogeografía: estudio
del paisaje actual.
b) Geografía humana: estudio
de las sociedades y sus territorios
Población: estudio de la
población de los distintos espacios
Rural: estudio general de
los espacios rurales.
Urbana: estudio general
de las ciudades y regiones.
Transporte: estudio de
los sistemas de transportes como parte de
los espacios geográficos.
Económica: estudio de las
actividades económicas que se desarrollan en
diferentes espacios.
Política: estudio de la
política que se lleva a cabo en diferentes
espacios.
Social: estudio de los
aspectos sociales de distintos espacios.
Cultural: estudio de las
diversas culturas existentes.
Histórica: estudio de la
evolución de espacios históricos.
En segundo lugar la geografía
regional se refiere a un estudio sintético de
complejos geográficos (territorios, lugares,
regiones, etc.). Algunos dicen que esta división
de la geografía es redundante, pues según esta
definición, toda la geografía sería regional.
En su sentido más amplio el espacio geográfico
es la «epidermis de la Tierra» que decía Tricart.
La superficie terrestre y la biosfera, lo que
los griegos llamaban ecúmene, aunque este
concepto abarca sólo las tierras habitables, que
son las conocidas por la humanidad. Las tierras
cultivables. Hoy en día las tierras habitadas
alcanzan a todo el planeta, según Max Sorre,
hasta la Antártida, los mares, el aire e incluso
el espacio exterior son accesibles a la
sociedad, y objeto de conocimiento y
aprovechamiento. El espacio geográfico es el
espacio accesible a la sociedad.
Por definición todo punto del espacio
geográfico se ubica en la Tierra y se define por
su latitud, su longitud y su altitud. Pero
además se localiza: se define por su
emplazamiento concreto y su posición.
Por estar relacionado con otros puntos. Claro
que esa relación depende de la escala.
Todo punto localizable se puede
cartografiar. La representación cartográfica
permite situar los fenómenos y esquematizar los
componentes eligiendo la escala.
Cada punto del espacio tiene una
personalidad única, una identidad que lo
diferencia de los demás, en virtud de su
emplazamiento y su posición, y que evoluciona
según el conjunto de relaciones que se
establecen con otros puntos del espacio. El que
cada punto del espacio sea irrepetible no
contradice la homogeneidad del paisaje, ya que
esta surge de la repetición de unas determinadas
formas, parecidas. El geógrafo que analiza el
espacio localizado se esfuerza por encontrar los
nexos comunes y las diferencias con el espacio
colindante, no a la manera de las ciencias
exactas sino en virtud de su evolución, sus
combinaciones dinámicas y sus comparaciones, que
facilitan la explicación y la clasificación.
La faz de la Tierra es siempre cambiante,
si bien siempre se pueden rastrear en ella las
huellas del pasado. Aunque la velocidad de los
cambios es diferente para cada fenómeno. Son los
procesos actuales, sobre la herencia del pasado,
los que dan personalidad al paisaje. Para
comprender el paisaje es necesario describirlo,
valorarlo, clasificarlo y ordenarlo de manera
que se pongan de relieve sus elementos. Además,
es necesario explicarlo, planteando problemas y
buscando relaciones, tanto en los procesos
actuales como en la historia.
Pero los fenómenos que actúan en el paisaje
no lo hacen aisladamente, sino que interaccionan
unos con otros a diferentes ritmos y a diversas
escalas, con lo que dan originalidad al paisaje.
Los cambios en el paisaje suelen
presentarse bruscamente, en forma de crisis que
afectan a los demás elementos que interactúan.
Esto supone que las condiciones que intervienen
sobre un determinado paisaje cambian
radicalmente a lo largo del tiempo, dejando las
huellas de su paso impresas en el mismo. Y no
siempre es posible volver a la situación
anterior.
Cada paisaje se mantiene mientras que los
procesos que interactúan se encuentren entre
unos determinados umbrales, traspasados los
cuales comienzan a funcionar otros procesos, se
extinguen los que había, y el paisaje cambia
radicalmente. Para cambiar la naturaleza de un
paisaje basta con que un sólo fenómeno esencial
que lo define traspase el umbral, o que varios
fenómenos, aparentemente más elásticos, actúen
en la misma dirección. El estudio de los
umbrales para la organización de las sociedades
que ocupan el espacio es labor de la Geografía.
Actualmente los economistas llaman a esto
crecimiento sostenible.
A pesar de la originalidad de cada punto en
el espacio, este ofrece una apreciable
homogeneidad, debido a los puntos en común, que
se repiten, y dan extensión al paisaje y
continuidad al espacio. Si bien habitualmente la
homogeneidad viene dada por un fenómeno
destacado que se repite. Este fenómeno puede
destacar porque resulte endémico, o porque sea
el objeto de estudio dominante, que le llamaría
Julio Muñoz. No hay que olvidar que la dominante
que aparece como elemento que da homogeneidad al
paisaje depende de la escala elegida para el
estudio. El cambio de escala supone la
modificación del problema e incluso su total
desaparición.